«Jovellanos fue un promotor, sobre todo, de la educación»

«Del ilustrado podemos aprender, en esta época de exposición a peligros, el valor del progreso»

LA NUEVA ESPAÑA inicia hoy una serie dedicada al Foro Jovellanos con motivo del vigésimo quinto aniversario de su fundación. Durante este tiempo, la entidad ha trabajado para mantener vivo el legado del ilustrado, promoviendo actividades en beneficio de la sociedad gijonesa y generando ideas para el futuro de la ciudad. La primera entrega está compuesta por dos entrevistas a los médicos Francisco Vizoso y Marcelo Palacios, que acaban de ser nombrados patronos de honor del Foro con motivo de la efeméride, como adelantó este diario. Ambos destacan la vigencia del pensamiento de Jovellanos, referente político y moral para Asturias.

Francisco Vizoso Piñeiro (La Coruña, 1959) es cirujano y jefe de la Unidad de Investigación del Hospital de Jove, así como responsable de la Fundación para la Investigación con Células Madre Uterinas (FICEMU). Interpreta su nuevo cargo como patrono de honor del Foro Jovellanos más como una responsabilidad que como un reconocimiento porque, asegura, la apuesta del prócer por el progreso y la educación está ahora más vigente que nunca por la crisis del coronavirus.

 Como nuevo patrono de honor, ¿qué destacaría de la figura de Jovellanos?

-Para mí lo más importante es que fue un adelantado a su tiempo, un referente que ha dejado un legado importantísimo para Gijón y para Asturias. Que me nombren patrono es un honor que, sinceramente, no me esperaba.

 ¿Cuál era su relación con el Foro Jovellanos hasta ahora?

-Habíamos colaborado hace poco en uno de los últimos números de su revista «Almanaque». Me habían pedido un artículo sobre la investigación de mi equipo en células madre y así lo hice. Acudí a la presentación y ahí ya me llamó la atención la variedad y calidad de los textos publicados, que era algo que yo personalmente desconocía. Esta fundación tiene un bagaje inmenso en la ciudad y su labor divulgativa es muy de agradecer. Por eso, lo de ser patrono me lo tomo más ahora como una responsabilidad que como un simple honor. Intentaré ayudar a divulgar la figura de Jovellanos; tenemos mucho que aprender de él.

 Siempre se dice que sus obras han envejecido muy bien, que buena parte de su filosofía sigue vigente.

-Sí, yo también lo creo. Decía antes que fue un adelantado a su tiempo y sí, apoyó cosas que ahora se entienden mejor. Para mí fue un promotor, sobre todo, de la educación. Si no recuerdo mal él quiso impulsar clases de la rama de las Matemáticas aquí en Gijón y en su momento tuvo que pelearlo con los curas de Oviedo, que de aquella no veían con buenos ojos que la gente estudiase por libre fuera de la capital. Esto lo digo porque me parece importante, no como revancha por haber perdido contra el Real Oviedo el otro día (ríe). Hablando en serio, sí creo que de Jovellanos aún podemos aprender varias cosas, sobre todo, ahora. En esta época que nos ha tocado vivir estamos viendo que, lejos de estar en una sociedad perfecta, seguimos expuestos a muchos peligros y necesitamos progresar y trabajar por un mundo mejor y más preparado. Ha sido una cura de humildad que un virus nos haya puesto en jaque.

 De ahí que haya empezado a analizar nuevas terapias contra el covid-19.

-Sí, esta crisis ha puesto en valor la importancia de investigar e intentar adelantarse a los problemas, y eso también lo defendió Jovellanos en su momento. Nosotros hemos decidido aportar nuestro granito de arena porque las células madre ayudan a controlar la inflamación. El coronavirus entra principalmente por los pulmones, provoca una especie de tormenta de moléculas que amplifican la inflamación y crean edema pulmonar y necrosis. Estamos estudiando la posible aplicación de estas células para evitar esa tormenta inflamatoria en este tipo de enfermedades.

 ¿Cuál es su lectura de cabecera sobre Jovellanos?

-Leí su viaje desde Madrid a Asturias en una edición que me encantó, porque traía fotos de los paisajes que tuvo que ver en su recorrido. También leí textos sobre algunas de las obras sociales tan importantes que hizo en la ciudad durante su etapa como ministro y, bueno, leí lo suficiente como para saber que fue una persona que sufrió muchas injusticias por pensar de esa manera que parece moderna ahora pero no entonces. Jovellanos es ahora más que nunca un referente vivo de lo que debe ser la sociedad.

La Nueva España, 25/06/2020

«No creo que el prócer caiga en el olvido, su raíz es Gijón»

MARCELO PALACIOS | MÉDICO Y PRESIDENTE DEL COMITÉ CIENTÍFICO DE LA SOCIEDAD INTERNACIONAL DE BIOÉTICA (SIBI)

«No creo que el prócer caiga en el olvido, su raíz es Gijón»

«Uno de los objetivos del Foro Jovellanos será que los más jóvenes mantengan viva la luz del pensador»

Marcelo Palacios Alonso (Candás, 1934), médico especialista en Cirugía General, Obstetricia Ginecológica y Traumatología y Ortopedia, preside el Comité Científico de la Sociedad Internacional de Bioética (SIBI). Como nuevo patrono de honor del Foro Jovellanos, incide en el objetivo común de las entidades divulgativas de la ciudad y la importancia de atraer la atención de los más jóvenes. 

 La SIBI y el Foro Jovellanos comparten la misma esencia divulgativa.

-Sí, creo que ambas instituciones, de un modo u otro, intentamos contribuir sin establecer competencia entre nosotros a una integración del progreso y el conocimiento en beneficio de los asturianos. Funcionamos por nuestra cuenta, sin meter ruido, y en colaboración también con otras entidades similares como el Ateneo Obrero o la Academia Asturiana de la Llingua. Todo suma. La SIBI y el Foro Jovellanos, de hecho, tenemos desde hace años un convenio colaborativo de carácter no económico para poder intercambiar conocimientos y ayudar a que Gijón sea conocido por su implicación en la cultura y la ciencia. 

 Agradecido por el nombramiento, entonces.

-Mucho, mucho. Es una satisfacción que hayan pensado en mí. No lo digo por decir, realmente es algo que me honra porque supone que entienden que tengo méritos suficientes y yo eso lo agradezco mucho. 

 Tras 25 años de historia, ¿qué aporta hoy el Foro Jovellanos a la ciudad?

-Creo que sigue siendo una entidad fundamental y de referencia para cualquiera. Están haciendo una tarea muy importante no solo sacando a colación permanentemente la figura de Jovellanos, que también, sino ampliando su campo de actuación al científico y a otras áreas de conocimiento. El prócer es raíz de nuestra historia, ha contribuido de forma total al progreso de Asturias y Gijón sacando adelante proyectos de gran relevancia en su momento, y su trayectoria es tan extensa que sin entidades como esta sería imposible mantener vivo su legado. 

 ¿No corre riesgo de que su legado se pierda un poco entre la gente joven?

-Puede ser, pero no debería. Descubrir el legado Jovellanos a las generaciones que vienen es precisamente, creo, uno de los objetivos principales para la entidad y creo que sus miembros son conscientes de ello. La entidad cumple con su parte, me consta porque colaboro con ella. Programa gran cantidad de actividades con expertos muy reputados. No sé si los más jóvenes conocen en detalle su historia, pero tampoco me imagino la figura del prócer cayendo totalmente en el olvido; su impacto en la evolución y la propia historia de Asturias fue demasiado clave. Es importante que la luz y la huella de Jovellanos no se apague. 

 ¿Alguna lectura preferida?

-Yo no soy un «jovellanista» en sentido estricto, la verdad. Sí he leído alguna obra suya, en realidad bastantes, pero creo que no llegué a profundizar en él lo suficiente como para opinar demasiado. Prefiero dejárselo a los expertos. Yo me he especializado en otras cosas y las lecturas de Jovellanos para mí son más complementarias. Pero sí conozco su importancia y por eso agradezco tanto este reconocimiento. 

 ¿Cómo vivió la SIBI estos últimos meses de crisis?

-Seguimos muy implicados en la lucha contra el coronavirus. Creo que en la SIBI hemos ayudado a difundir la importancia de la higiene y el ejercicio físico durante el confinamiento, y ahora estamos intentando que la atención primaria pueda dispensar medicación contra el virus para evitar que los pacientes empeoren y vayan al hospital.

La Nueva España, 25/06/2020